Saltar al contenido
EVM

Qué es un poema sinfónico

En este post veremos de manera rápida las principales características de un poema sinfónico como género musical, cómo reconocer una obra de este género, diferencias y similitudes entre un poema sinfónico y una obertura y algunos ejemplos.

Un poema sinfónico es una obra que toma como referente un texto literario o un hecho histórico y que pretende evocar, plasmar, expresar o describir este. Aunque puede parecer que fuese música programática, esta última es siempre instrumental, mientras que un poema sinfónico puede incluir lecturas o textos. Este género también es conocido como “poema tonal” y en sus inicios era confundido con las oberturas, pero este último concepto se fue reservando en los siglos XIX y XX a piezas introductorias que antecedían a las óperas.

Los precursores del género

El poema sinfónico como género es atribuido a Franz Liszt (romanticismo musical), sin embargo desde el barroco se escuchaban algunas obras que contaban con intenciones descriptivas como “Las cuatro estaciones” de Vivaldi y la “Sexta sinfonía” de Beethoven.

Así mismo, es necesario nombrar al francés Héctor Berlioz como uno de los más contundentes precursores del género, aunque le llamase a sus obras sinfonía y no poema sinfónico. Berlioz en “Sinfonía fantástica” deja a un lado los esquemas propios de la sinfonía e introduce elementos poéticos para contar una parte de su vida, su fascinación por la actriz inglesa Harriet Smithson. En esta obra Berlioz cuenta una historia personal y permite identificar en ella a un personaje o hecho central.

Después de Berlioz y Liszt, otros compositores como Wagner, Tchaikowsky, Richard Strauss, Rachmaninof y Sibelius realizaron poemas sinfónicos.

Diferencias y similitudes del género con otras formas musicales

Durante algún tiempo se consideró que la duración de una pieza o su dimensión determinaban el género, sin embargo vemos cómo algunos compositores nombraron sus obras con formas de la música que no eran las escritas. Por ejemplo, “Obertura fantasía – Romeo y Julieta” de Tchaikovsky no es, en realidad, una obertura sino un poema sinfónico.

¿Cómo distinguimos entonces un género de música de otro? Lo reconocemos actualmente por su forma y contenido.

Obras como “Obertura 1812” y “Marcha eslava” de Tchaikovsky son poemas sinfónicos por su contenido. En “1812” el compositor celebra la derrota de Napoleón en su campaña por conquistar Rusia en ese año. Este hecho también inspiró a León Tolstoi a escribir su famosa novela “La guerra y la paz” y al Zar Alejandro II a construir la Catedral de Cristo Salvador de Moscú. Debido al valor histórico de esta pieza musical “Obertura 1812” se ha convertido en una pieza muy interpretada por las orquestas.

Por su parte, la “Marcha serbo-rusa” o “Marcha eslava” es una obra escrita en solidaridad con el pueblo serbio, y con los rusos que pelearon en su favor, contra los turcos (imperio Otomano) en 1876. En la obra se puede apreciar apartados del himno eslavo, evocaciones a pasos de combate y otras composiciones tradicionales.

Para diferenciar un poema sinfónico de una obertura, les dejamos algunas similitudes y diferencias:

Similitudes de un poema sinfónico con una obertura

• La obertura es una pieza musical que se presente antes de un acto escénico como una ópera o una obra de teatro y posee un carácter descriptivo, al igual que el poema sinfónico.
• Algunas oberturas son compuestas para ser interpretadas sin una representación dramática, al igual que los poemas sinfónicos.
• Ambos pueden estar inspirados en la literatura.

Diferencias de un poema sinfónico con una obertura

• La obertura como concepto surgió primero que el poema sinfónico: la primera se popularizó en el siglo XVII, en las óperas francesas de Jean-Baptiste Lully, mientras que la segunda, el poema sinfónico, se le atribuye al compositor húngaro Franz Liszt en el siglo XIX.
• La obertura se reserva a la obra que precede a una escena dramática o para la celebración de un evento, como “La consagración de la casa” de Beethoven, Obertura Op. 124, para la inauguración del Teatro Josephstädter de Viena; mientras que el poema sinfónico se desliga de estos acontecimientos.
• La obertura evoca algo que sucede en el presente (una obra que sucede en el instante); el poema sinfónico, en el pasado lejano o reciente.

Ejemplo de poema sinfónico

Les invitamos a escuchar Les Préludes, el tercero de 13 poemas sinfónicos compuestos por Liszt.