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La respiración en el canto

Principios fundamentales del canto

son la respiración, la articulación y la vocalización.  Consideramos la respiración en el canto como un ejercicio realizado a consciencia. La respiración consta de tres pasos:

  • Inspiración profunda.
  • Suspensión o retención: es cuando ensanchamos los pulmones y la parte baja del diafragma. Retenemos el aire que inspiramos.
  • Exhalación: es cuando se produce la emisión de la voz.

Uno de los apoyos más usados en este arte es la respiración diafragmática que consiste en llevar el oxígeno más abajo de los pulmones, al diafragma. Este tipo de respiración se utiliza para almacenar más oxígeno ya que aprovechamos el espacio en el diafragma y los pulmones para así distribuir el aire de mejor manera al cantar, además garantiza una adecuada ventilación, estimula el sistema nervioso parasimpático, que es el que ocasiona la respuesta de relajación del organismo, activa el corazón y la circulación. El apoyo diafragmático se utiliza de forma natural cuando tosemos o estornudamos.

Apoyo diafragmático:

  • La fuente: en este caso es el aire para los cantantes.
  • Las cuerdas vocales: actúan en vibración y producen el sonido.
  • Los resonadores: el sonido emitido por las cuerdas vocales es amplificado por los resonadores, quienes además mejoran la calidad del sonido.

¿Cómo sé si estoy llevando el aire a los pulmones o al diafragma?

En el canto la imaginación juega un papel fundamental ya que somos nuestro propio instrumento, nuestra caja de resonancia. Como la mayoría de las veces no vemos lo que sucede dentro de nuestro organismo debemos ayudarnos imaginando lo que ocurre adentro. También es necesario practicar el siguiente ejercicio de pie, relajar los hombros, el cuello, inspirar con calma por la nariz y exhalar por la boca.

Para distinguir la respiración diafragmática de la respiración pulmonar situamos con suavidad la palma de la mano en el estómago para notar cómo se expande. Al respirar debemos estar relajados; luego imaginaremos que estamos llenando una botella llevando el oxígeno a la parte más baja de dicho envase. Con varios intentos notaremos cómo nuestro estómago se infla al inhalar, señal de que el diafragma se está expandiendo con el oxígeno que inspiramos. Recuerda que no debemos forzar el ejercicio, más bien practicarlo con calma durante varios días durante cinco minutos hasta que lo logremos. Recordemos que la condición principal es estar relajado.

Respiración pulmonar

El movimiento muscular lo notaremos en el pecho, naturalmente. Ver cómo sube y baja el pecho es señal de que estamos llevando el aire hacia los pulmones y no más abajo: hacia el diafragma.

Para consultar otros tipos de respiración en el canto y ejercicios te recomendamos el texto “La Respiración en el Canto” de la Universidad de Barcelona, cuyo enlace lo dejaremos en la bibliografía, al final de este post.

Ejercicios para graduar el aire y practicar la respiración diafragmática

Les recomendamos realizar estos ejercicios que nos ayudarán a regular el aire que inhalamos y exhalamos, al tiempo que aprendemos y afianzamos la respiración diafragmática para cantar. Recordemos en cada uno de estos ejercicios estar relajados, de pie, ubicar los hombros levemente hacia atrás, inhalar por la nariz y exhalar por la boca y situar cada pie justo a la apertura de cada hombro.

Ejercicio 1

Este es un ejercicio básico. Inspiraremos la mayor cantidad de aire posible llevando el oxígeno al diafragma. Retenemos el aire tres o cuatro segundos y luego lo exhalamos diciendo “S” notando cómo el estómago se desinfla lentamente. Podemos repetir este ejercicio tres o cuatro veces.

Ejercicio 2

Imaginaremos que tenemos una cuerda en nuestras manos. El ejercicio consiste en estirar la cuerda invisible con nuestras manos al tiempo que regulamos la cantidad de oxígeno en nuestras expiraciones. ¡Comencemos!

Inspiraremos la mayor cantidad de aire posible llevando el oxígeno al diafragma. Lo retenemos. Luego alejamos rápidamente una de nuestras manos como si sostuviera una pita o cuerda que vamos a estirar, al tiempo que expiramos a gran velocidad poca cantidad de aire diciendo “S”. Después de que estiremos completamente el brazo hacia un lado, lo devolveremos lentamente a su posición inicial, diciendo la misma “S”, pero esta vez a la velocidad más baja posible. Podemos realizar el mismo ejercicio jugando con las velocidades y con la cantidad de aire que exhalamos.

Ejercicio 3

Este ejercicio consiste en regular la cantidad de aire que inhalamos y exhalamos.

  1. Tomamos aire en cuatro tiempos. Lo retenemos dos tiempos y luego lo exhalamos en ocho tiempos.
  2. Tomamos aire en seis tiempos. Lo retenemos tres tiempos y luego lo exhalamos en doce tiempos.
  3. Tomamos aire en ocho tiempos. Lo retenemos tres tiempos y lo exhalamos en dieciséis tiempos.

Ejercicio 4

Inhalamos la mayor cantidad de aire posible, recordando siempre llevar el oxígeno hacia el diafragma.

  1. Exhalamos el aire con una “S” entrecortada hasta que se nos acabe el aire. Repetimos cuatro veces.
  2. Exhalamos el aire que inhalamos contando en voz alta y rápidamente del 1, 2, 3, 4, 5, 6… al número que alcancemos con esta inspiración. La idea es ir aumentando gradualmente el tiempo de inspiración y exhalarlo hasta llegar al mayor número posible.

Recuerda mantenerte relajado durante todos los ejercicios, no esforzarte ni quedarte sin oxígeno en ningún momento.

Bibliografía

GUSTEMS CARNICER, Josep (s.f.). La respiración en el canto. Universidad de Barcelona. Recuperado de: http://diposit.ub.edu/dspace/bitstream/2445/11533/1/respiracion_canto.pdf