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Las cualidades del sonido

La música, al menos en sus aspectos básicos, la reconocemos como sonido y silencio. Como nota aclaratoria, cuando hablamos de sonido en la música también consideramos al ruido, ya que ha sido incorporado a la música por algunos movimientos artísticos como el futurismo y es utilizado frecuentemente por la música electrónica, el cine (especialmente en los efectos especiales) y otras obras contemporáneas.

El sonido es un fenómeno físico que posee determinadas características:

  • Altura: los distinguimos por altos o bajos, graves, intermedios y agudos. Para nombrarlo utilizamos las notas (do, re, mi, fa…), las cuales nos indican la altura del sonido en un registro concreto (la clave de fa agrupa los sonidos graves, la clave de do los sonidos intermedios y la clave de sol los más agudos).
  • Duración: los diferenciamos fácilmente entre largos y cortos y más exactamente con las figuras musicales (cuadrada, redonda, blanca, negra, corchea, semicorchea, fusa, semifusa).

Es un error muy común confundir las notas con las figuras musicales. Las notas nos indican la altura, mientras que las figuras nos indican la duración de un sonido.

También es importante anotar que si bien las figuras indican la duración de una nota, dependen del tempo que se marque, por lo cual esta duración también es variable de una obra a otra.

  • Intensidad: se refiere a la energía acústica que imprimimos en determinada nota o pasaje musical y los reconocemos como sonidos fuertes (forte, fortísimo) o débiles (piano, pianísimo).

 Las dinámicas son las que nos gradúan la intensidad del sonido. Se escriben en la partitura o se intuyen en medio de la interpretación. Existen muchas dinámicas en la música que nos orientan a qué intensidad se necesita tocar para lograr el equilibrio de las voces en un grupo musical (es decir, que no todos los instrumentos o cantantes se escuchen muy fuerte o  débil) o para darle la intención a la obra o canción.

Las dinámicas también son necesarias para matizar (cambiar y combinar intensidades y tiempos) y lograr así los colores en la música, un término que se aplica más a las artes plásticas y que la música adopta para explicar sus conceptos.

Las principales dinámicas suelen estar escritas en italiano y son:

Pianisisísimo (se simboliza ppp): tocar o interpretar lo más débil o suave posible.

Pianísimo: (se simboliza pp): tocar la nota o el pasaje de forma muy suave o débil.

Piano: (p): tocar o interpretar con suavidad.

Mezzopiano (mp): más o menos piano o suave.

Mezzoforte (mf): más o menos fuerte o forte.

Forte (f): fuerte.

Fortísimo (ff): muy fuerte.

Sforzando (sf, sfz o fz): tocar con esfuerzo o esmeradamente. Como si “pesara” o costara su interpretación. Se utiliza, por lo general, para generar tensión en una obra musical.

Piano forte: (pf): piano y luego forte. Encontrar esta dinámica escrita debajo de una sola nota no es común. Mejor se reemplaza por otro signo que indica dinámicas de un grupo de notas, de un compás o de varios compases.

Comprender cómo usar las dinámicas toma tiempo. Si están escritas en la partitura puede ser más fácil seguir las indicaciones, escuchar con atención para ir entendiendo la intención de la graduación del sonido. Por ejemplo, cuando en un grupo de música un instrumento en particular lleva la melodía o la frase melódica principal, los demás instrumentos deben sonar por debajo (más suave, más débil) que la voz principal.

Existen también otras dinámicas que se aplican a una nota o a un grupo de notas:

< De débil a fuerte gradualmente (que no sea de repente).

>  De fuerte a débil gradualmente.

  • Timbre: es una cualidad o atributo que permite diferenciar un sonido de otro parecido o igual. Por ejemplo, el aparato fonador humano tiene diferentes características en cada ser humano, lo cual hace que cada persona tenga una voz distintiva, única.